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18 de noviembre de 2014

Divirtiéndose con la ecología

Me asomo a este hijo abandonado para mostrarle dos hermanitos que han nacido en otra parte. Sé que está acostumbrado a estos trajines y al abandono mismo. Son aquellos dos criaturas rozagantes, aunque algo traviesas y torpes, fruto paradójico del capricho y de la obligación. 

Han tenido buena acogida allí donde nacieron, así que no es absurdo pensar que se sentirán cómodos en esta casa y que harán sonreír a quienes los oigan y los vean, sobre todo a aquellos a los que les interese la ecología.

El primero es un podcast en el que, aparte de mi voz y de algunos efectos creados con un secuenciador, se han utilizado algunos audios del banco del CNICE alojados en la Mediateca de EducaMadrid y publicados con licencia Creative Commons BY-NC-SA, que se detallan después.


Mediateca EducaMadrid

Audios del CNICE utilizados:
  • "Ambiente de atasco de tráfico en una ciudad".
  • "Bisagra al abrir una ventana".
  • "Bisagras de casa de suspense".
  • "Claxon de un coche en una ciudad".
  • "Ladrido de un perro pequeño 01".
  • "Llanto de un bebé".
  • "Martillo neumático (obra)".
  • "Pasada de coche con música".
  • "Subida del cierre metálico de un local (grande)".

El segundo, es este vídeo:


27 de noviembre de 2013

Concertina

Si un musicómano oyese o leyese por vez primera que, en la valla de Melilla, el gobierno español pretende instalar concertinas, aplaudiría la medida. Nada mejor que disuadir al excluido de asomarse al paraíso, aunque este sea artificial o de cartón piedra, con una melodía.

Si el melómano tiene olfato para detectar el olor sulfúreo que van dejando a su paso las pisadas del capitalismo rampante, convendría en que vocablo y acción no esconden, por mucho que lo pretendan, una considerable dosis de sarcasmo ignominioso, pues en la música de vallado tal este se convierte en pentagrama y teclas de muerte, y el fuelle lo pone la piel de quien escala.

Si el diletante, además, es partidario de la justicia poética porque de la otra, la faraónica, no se fía, recordando a Lope de Vega diría al señorito Fernández Díaz: “Quien lo probó lo sabe. Sírvase vuesa merced subir al cercado a disfrutar de la deleitosa e inocua armonía de las cuchillas”.


("Orange and Blue" por Walter Dale. Con licencia CC BY-NC-SA)


14 de noviembre de 2012

En el centro espeso de la tarta (soneto irracional)


En vista de que el administrador de esta página nos mantenía a mi dilecto hermano, Luis Cypher, y a mí mismo en permanente y dolorosa vacación, hemos decidido juntar fuerzas, más allá de nuestras diferencias ideológicas y, sobre todo, estéticas, para dar un golpe de mano o de tecla que nos libere por fin del cruel olvido y del indigno limbo en que, hasta ahora, se nos venía manteniendo sin razón ni justificación alguna. Aunque virtuales, somos criaturas con pundonor y, lo crean o no, con emociones e ideas. 

Para esta vuelta, que esperamos no sea el canto del cisne, elegimos recuperar el abandonado taller literario. Nada mejor, entonces, que unir la acedía y el radicalismo de Luis con, digamos, mi acendrada afición a lo novedoso, al juego y al experimento, en la composición de un soneto irracional.

Pensamos que no desentonará entre lo que se viene publicando aquí desde nuestra malhadada ausencia.


Gerifalte en el cieno, más que un ave,
Bestia de presa o de pantano, sabe
Cetrero dónde hincar el aguijón:

En el centro espeso de la tarta.

Garra mitad pavón, mitad cabrón,
Con la harina y la sal de todos suave
Amasa sazonándose la nave,
Tras embarrar certero su muñón

En el centro espeso de la tarta.

Poco le importa si la grey se harta
Del saco de la saca y el costal:
No le falta a la falsa pluma carta,
Ardid o ley que a la manada parta
El lomo, la cerviz o la moral.


Vivaldi - Credo: Credo in Unum Deum (Advent Chamber Orchestra) / CC BY-SA 3.0


3 de octubre de 2012

En las garras de Pinocho


Extraño brebaje el que ingirió Pinocho en la Gamba Roja. Quizá la culpa fuera de la bruja disfrazada de hada, o de la familia monoparental que dejó en manos de un insecto la educación del vástago. El caso es que este Pinocho, con perdón de Collodi, es un monstruo de mucho cuidado cuya garra visible es, obviamente, su nariz falo erecta y pimpante.

Un análisis somero de las secreciones o zarpazos da, entre otros, los siguientes componentes tóxicos: una ruptura que se traviste, por arte de birlibirloque, en reforma, rastros de una píldora llamada “OTAN: de entrada, no”, hilillos de plastilina y armas de destrucción masiva, brotes verdes que no eran billetes y, para terminar, por ejemplo, promesas de no subir los impuestos que se convierten, con un poco más de moco, tendido y distendido, en promesas de no volver a subirlos.


Through the Doors of the Circus (Ergo Phizmiz) / CC BY-NC-SA 2.0

29 de septiembre de 2012

Ya me voy empapando


Te he visto con esa carita
de niño bueno, casi puro,
un tanto amargo, dar un paso al frente
de la realidad al sueño,
establecer como defensa
una caricia,
saborear victorias y derrotas.

Aquí estoy. No perderé el tren.
Ya me voy empapando:
desatascar el bucle
de quien se ha sorprendido
a sí mismo borracho de poder,
engranaje desengranado.

Deben secarse nuestras lágrimas,
expresar desde su quietud
historias por imaginar.
Ya me voy empapando.

Tomas distancia, un tanto amargo,
casi puro, pero no olvidas
desatascar el bucle, los flecos
de la chapuza del borracho.

Estoy aquí. No pierdo el tren.
En mi terraza han anidado
caballos blancos.


13 de junio de 2012

Un nuevo hogar para Coppelius

Te juro, Lotario, que he visto otra vez a Coppelius. Son inconfundibles su altura, la anchura de sus espaldas, su rostro de pergamino, sus pobladísimas cejas... Ya no vende barómetros ni simula transmutar ganga o plomo en oro para arribistas, codiciosos o ilusos.

Y me ha hablado: cualquier sacrificio es necesario para los que son como él, para los que el mundo, más que su hogar, es su dominio.

Y he visto la larga hilera de camiones de arena con que va a abrasar los ojos de nuestros hijos.



Face of Sand (Some Ember) / CC BY-NC 3.0

26 de mayo de 2012

Tres o cuatro palabras

Tres o cuatro palabras,
ninguna es un martillo,
sonidos más o menos elocuentes,
con menos o más resplandor,
en que se ha de poner bastante fe
para entender que salvan
más allá de la exaltación,
más allá del insulto.

Ninguna es un martillo,
aunque galope la emoción
o la razón golpee.
No dibujan una sonrisa
en el hambre, ni abolirán
el azar de la muerte o el crimen.

Y se agolpan benditas
en una fiebre que no sabe
si es vida, llanto o noche.
Y malditas se ordenan
en el desconcierto del gozo,
en la llama del término
que no sabe si es luz lo que aniquila.

Así, sencillamente,
dejas tres o cuatro palabras.





Op. 6, No. 14 - A Scheme to Abolish All Words (Tom Fahy) / CC BY-SA 3.0



7 de mayo de 2012

Puerta de la infancia

Ese que ya no bulle
Ni ríe cuando tiemblas;
Ese cuyos zapatos
Te pones, pero aprietan,
Ha venido con dulces,
Ha venido con nieblas
Para decirte el mundo.
Cerrada está la puerta.

Lo buscas con el llanto,
Lo llamas con su lengua,
Que te ayude a calzar
Los zapatos que tiemblan,
A ese que se fue,
Pero dejó sus señas,
Para decirle el sueño.
Cerrada está la puerta.




Both Eyes Closed (ft. Panu Moon) (State Shirt) / CC BY-NC 3.0


25 de abril de 2012

Nubes de más amor

En las esporas,
en los ramilletes del alba,
cuando las nubes posan
sus labios en el cuerpo
de la tierra adormida.

En la brisa que orea
la noche que acerca, amorosa,
su abanico a la boca
entreabierta de los tiempos,
como un ala libando
las hojas de la luna.

En tu boca que alienta
los besos adormidos,
¿qué pétalo o rocío
posar, cuando tus labios
son hijos de la luz?

En tu cuerpo que mueve
los aires convocando
la noche, que abre y abre
alas, hojas o lunas
en el abanico del tiempo,
¿cómo acercar, cómo libar
nubes de más amor?




"About You" (Gabe Noel) / CC BY-NC-SA 3.0


19 de abril de 2012

Me subleva

Bailarín estatuilla por Peter Griffin

   
      -Fíjate bien, hermanito: no me consuela, sino que me encocora y me subleva...
      -¿”Encocora”? Huy: tú no estás bien, Luis. ¿Quieres una copa de coñac?
      -Menos cachondeo. Sabes que a mí me gusta más el brandy. Además, prefiero estar completamente sobrio, pues la ebriedad me causa acedía. Será que me estoy haciendo mayor...
      -Me parece que a ti el alcohol no te hace falta para eso.
      -Vete a la mierda.
      -Mejor te traigo el coñac...
      -Vete a...
      -Tengamos la fiesta en paz. Continúa, por favor.
      -Te estaba diciendo que me subleva...
      -Menos mal que no has dicho “enerva”...
      -Vete...
      -Es broma, hombre. A ver: te subleva...
      -Me subleva dejar a la muerte que prenda tiranos que hinchen sus arcas...
      -Algunos dicen que lo sienten.
      -No me interrumpas. Me subleva dejar a la muerte que llene de amargura bocas mitradas, que zurza pellejas y se despose con prelados que desean placeres y vicios...
      -Espera, que ya lo cojo. Con menudas antiguallas me sales...
      -¿Antiguallas? Para la lectura recreativa todo vale.
      -Ya. Pero, yo qué sé: si, por lo menos, te hubiera dado por Villon o la Barca de la Gloria...
      -Excusas. Continúa.
      -Me subleva dejar que la muerte ponga freno a los de la banda que roba lo ajeno, fuego al usurero y tienda de bubas y landres al mercader...
      -No está mal. Ya es suficiente. Otra danza es la que habría de bailarse o hacer bailar.
      -¿Hace un coñac ahora?
      -Que sea brandy.
      -Ya empezamos...
      -Y pon musiquita.





17 de abril de 2012

Retablo de marianetas

Berza de oropel recamada
y anteojeras para mulas
y asnos de retablillo,
escaldados por la carcunda,
escardados a rebencazos.
Ya todo es cachiporra y tunda
caminito de la jodienda.
Y el títere farfulla.
Y el títere desuella.
Y, a degüello, el titiritero ulula
en el ápice de la orgía
y el jolgorio de la trastienda.




HAPPY HOBO PARADE (Trans Atlantic Rage) / CC BY-NC-SA 3.0

11 de abril de 2012

España dantesca

Esta tierra se empapa de la baba
y el esperma incensado de los precitos
huidos del séptimo al noveno círculo,
quebradas las pezuñas y las flechas
de los centauros por el espejismo
de la urna cineraria de los votos.

Rufianes, lameculos,
propalan mierda en hemiciclos,
miasmas desde despachos.
Simoníacos y profetas, 
políticos corruptos,
hipócritas, ladrones,
abrevan fuego, arriman brea.

Cuecen el hielo del Cocito
los traidores, seis ojos en el orbe
de su frente, seis alas
adobadas en cambios y progresos,
en sangre que vomita el Flegetonte.

Rotos los sellos, sueltas las larvas,
poeta, peregrino, ciudadano,
¿albergas esperanza
junto a la acedía y el asco?


(Beats Antique:"Circulation". Licencia CC BY-NC 3.0)

26 de marzo de 2012

Solo de peatón

Quizá es que no entiendas las señales y no debas sentirte pesaroso cuando asoma el día. Vindica el júbilo el gallo que, más montaraz que campestre, se oye en la plaza. En unas horas, el escándalo de las cotorras y la voz sonámbula de los yonquis certificarán el milagro.

Pero, antes, mientras esperas cabizbajo que el semáforo te permita atravesar la calle, sopesas los platillos de la balanza: rojo cresta, uno; verde granívoro, el otro. Te dices que algunas cosas no funcionan y que no basta con desoír los reclamos que deleitan a la masa y engrasan sus instintos, pues ello no te hace más ejemplar, sino, probablemente, más desgraciado.

Entonces, aviesa e inmisericorde, la calle se empeña en vestirse de encrucijada. Estás lamentando no haber tomado el ascensor cuando algo, la vida o un monigote encendido de baratijas, te golpea y pretende ponerte una multa tanto si caminas como si decides permanecer inmóvil.





13 de marzo de 2012

Es hora de morir

No sé si lo entiendes, Deckard:
Cuando de mis manos escape
Esta inerme paloma,
Y me pierda en el tiempo
Como lágrimas en la lluvia,
Todo habrá terminado:
La imagen de Pris dando saltos
En la luna de Orión,
Combates de naves en llamas,
Rayos C brillando en la noche...
Y tú estarás más solo,
Porque algo tuyo muere
Cuando una vida acaba.                                                                                                                                                                                        La paloma muerta por Lars Konzack    


       
The Temperature of the Air on the Bow of the Kaleetan (Chris Zabriskie) / CC BY 3.0

19 de febrero de 2012

Cuestión de temperatura


Quizá no se entienda bien que un termómetro se use como plebiscito. Pero habría que preguntarse cuántos sobacos estarían dispuestos a trazar hasta la mano el movimiento que acompañe, con el impulso debido, el lanzamiento de una piedra, si falta hace, más allá de los efluvios, más o menos aromatizados, que despida la pelambrera o la piel depilada. Esto, nos parece, no lo da el termómetro.

No es sólo cuestión de temperatura, ni de si el número tiene fiebre, sino de si la olla estalla y no, simplemente, hierve y envía o dispara al viento burbujas, cánticos o gritos hasta disiparse o consumirse.


   Shouting at the Wind (Eaters) / CC BY-NC-SA 3.0
                                                                                                                                                                                   Termómetro industrial por Petr Kratochvil  

14 de febrero de 2012

Mucha grasa

-¿Qué quieren los insidiosos? ¿No estoy donde tengo que estar para hacer lo que hay que hacer?
-Cálmate, Presi...
-Con Merkel, con Sarkozy, con... Por cierto: ¿ha llamado Obama?
-No. Quien ha llamado es Nacho.
-¿Nacho?
-Wert.
-¡Wert! Gran, excelente muchacho... Como todo mi equipo de excelentes muchachas y muchachos. Ahí los tienes, al pie del cañón, haciendo lo que hay que hacer, más difícil que decir lo que hay que decir. Ganándose el sueldo con creces. Esa es la razón. No soy un dictador. No me gusta chupar cámara. ¿Qué quiere Wert?
-Dice que tiene un par de ideas. Básicamente: instaurar un sistema de diplomas y medallas para los mejores en Primaria y Secundaria...
-¡Genial!
-Y adjudicar becas para enseñanzas no universitarias mediante concurso.
-¿De méritos?
-No: telefónico.
-¡La leche! ¿Ves? Eso es lo importante: hacer, hacer... Yo soy demócrata. Yo no me escondo, ¿verdad, Ketty?
-Claro que no. Pero sal de debajo del escritorio, Presi, que no te veo bien.
-¿Crees que me va haciendo falta otra aparición en un comedor social?
-Quizás.
-Vale. Pero que no pongan cocido. O que no le echen chorizo.
-¿Doble ración de morcilla y tocino?
-Mucha, mucha grasa.




   I Told Her Lies (Robbie Fulks) / CC BY-NC-ND 3.0

Monerías



Mono por Piotr Wojtkowski


Así dicen que se han quedado algunos muchos al recibir noticias sobre la reforma laboral, aplaudida por gorilas de aquende y orangutanes de allende.

Otras versiones difieren. Aducen la posibilidad, nada desdeñable, de que el primate de marras se haya visto sorprendido por un repentino asalto del ramaje contra sus peludas partes pudendas. Vaya por Dios.

En cualquier caso, la controversia está servida, como el despido y como los cacahuetes, cuya ración no será igual para todos.

Queremos hacer constar, asimismo, una dificultad añadida a este sano ejercicio de hermenéutica. Se ha producido una incómoda disparidad de criterios acerca de cuál podría ser la música más adecuada para ilustrar o acompañar este trabajo. Pasa en las mejores familias, conque la nuestra no iba a ser menos. Esto significa que tendrán ustedes que elegir de entre las canciones de la lista. Mientras, nosotros intentaremos despiojarnos para matar el tedio.


Happy Elf: “My monkey”
Jonathan Coulton: “Code monkey”
Takka Takka: “Monkey forest road"
The Freak Fandango Orchestra: “Monkey said”
Vialka: “Shitty monkeys"

30 de enero de 2012

A pico y pala

-A ver, Ketty: unas notas para el Libro...
-Dime... Digo: diga, Presidente.
-Espera a ver si esta vez soy capaz de leer los apuntes... Sí: "Trabajaréis hasta el último aliento, a pico y pala, hasta el borde mismo de la fosa, gilipollas. Luego, daréis trabajo a los gusanos". ¿Qué tal?
-Hombre, digo: Presi... Lo de "fosa" da un poco de yuyu...
-Está bien: cámbialo. Pon "tumba".
-Y "gilipollas"... Uf, o sea...
-Pon "ciudadanos". O mejor: "españolas y españoles todos".
-¿"Todos"?
-Todos tenemos que arrimar el hombro...
-¡Mariano!
-Aunque unos más que otros.



18 de enero de 2012

Lo que hay que hacer o de villanos y villancicos

      -Ni una queja.
      -A...
      -Hay que hacer lo que hay que hacer por tu bien y el de todos.
      -A...
      -¿Duele? Hay que sacrificarse. Ni una queja...
      -A... Bueno, vale. Esto... A Belén pastores; a Belén, chiquillos...





  "Pégame más" (Szarruk) / CC BY-NC-ND 3.0

12 de enero de 2012

Vómito

Náuseas por la mañana. Arcadas a mediodía. Angustias a la luz de la luna. Pero ni el hartazgo de atropellos, ni el empacho de socaliñas y despojos, ni la indigestión de fantasmas y mascaradas remitían o encontraban un instante de alivio; todo lo contrario: acrecían.

Así que, concluyó, estaba, en definitiva, enfermo y necesitaba urgentemente un emético. Y leyó entre espasmos la primera entrevista del Presidente.

Aún sigue vomitando.