Maldito seas, Madrid, tu corte y tu parlamento.Malditas sean tus leyesy los que las hayan hecho.... Se oye cantar a Chicho Sánchez Ferlosio
al comienzo del documental que el Foro por la Memoria de Ávila dedica a la exhumación de la fosa de Navarredonda de Gredos. La Memoria, esa cuenta pendiente o patata caliente que tanto escalda, es un decir, pues hace tiempo que mira a otra parte, al gobierno de Rodríguez Zapatero.
Hay muertes más o menos fulminantes, como las producidas por fusilamiento, con ayuda o no del tiro de gracia. Las de los vecinos de Martínez, San Miguel de Serrezuela y otros pueblos de la misma comarca quedan lejos para ojos que miran a otro lado. Mas otras, como la de
José Couso, salpican de cerca en
la danza macabra que bailan los poderes hasta negar y anegar, también con sangre, las raíces de la democracia. Los párpados se cierran ahora sobre los ojos que no miran y que sólo ven con anteojeras la raya estupefaciente del camino que les han marcado.
Hay muertes más o menos lentas que pueden llegar tras la lenta tortura (no, por favor: aquí no se tortura ni se ha torturado ni, tampoco, en El Aaiún) que
ahora se acelera: reforma laboral, picana, bajada de salarios, periquera, congelación de pensiones, silla, parrilla, 420 euros, campana, rebajas de impuestos a empresas, submarino seco, submarino mojado, te vendo un submarino, te vendo un aeropuerto
con los ojos vendados y
los oídos taponados salvo para la voz del amo... Muerte del Estado del bienestar que nunca acabó de estar y muerte de la democracia.
Hay quien lo vaticina.
¿En qué fosa, malditos, vais a echar esta vez los cadáveres?