Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Palabra de Cypher. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Palabra de Cypher. Mostrar todas las entradas

14 de abril de 2013

El coco escrache


Los hijos de las mujeres y los hombres de bien, es decir, de aquellos que se cuentan entre los más de 10.000.000 de votantes del PP, cuya inteligencia han heredado o llevan en los genes, estarán aterraditos, los pobres, pues esa misma inteligencia que les imbuye la flor en el culo con que nacieron, les muestra, por deducción lógica, que de la noche de los cristales rotos de los escraches a los crematorios media solo un paso o, quizá, dos. Han visto, por fin, al coco.

Pero no hay inteligencia ilimitada. De esta manera, es posible que estos niños acepten sin reflexión ulterior que sea un crimen insultar a mamá o a papá y, por el contrario, denostar a la ministra del aborto, ejercicio de la libertad de expresión.

El coco los acorrala en el cuarto de la plancha y les hace imaginar que las pegatinas que infaman el umbral del edificio son números marcados en la piel de sus débiles brazos. Con tanto nerviosismo, al borde de la histeria, a papá y a mamá no se les puede hablar de Enrique Ruano, de los sucesos Vitoria o de ese señor tan simpático que trabaja para el Ministerio del Interior y que antes se llamaba Emilio Hellín.

14 de noviembre de 2012

En el centro espeso de la tarta (soneto irracional)


En vista de que el administrador de esta página nos mantenía a mi dilecto hermano, Luis Cypher, y a mí mismo en permanente y dolorosa vacación, hemos decidido juntar fuerzas, más allá de nuestras diferencias ideológicas y, sobre todo, estéticas, para dar un golpe de mano o de tecla que nos libere por fin del cruel olvido y del indigno limbo en que, hasta ahora, se nos venía manteniendo sin razón ni justificación alguna. Aunque virtuales, somos criaturas con pundonor y, lo crean o no, con emociones e ideas. 

Para esta vuelta, que esperamos no sea el canto del cisne, elegimos recuperar el abandonado taller literario. Nada mejor, entonces, que unir la acedía y el radicalismo de Luis con, digamos, mi acendrada afición a lo novedoso, al juego y al experimento, en la composición de un soneto irracional.

Pensamos que no desentonará entre lo que se viene publicando aquí desde nuestra malhadada ausencia.


Gerifalte en el cieno, más que un ave,
Bestia de presa o de pantano, sabe
Cetrero dónde hincar el aguijón:

En el centro espeso de la tarta.

Garra mitad pavón, mitad cabrón,
Con la harina y la sal de todos suave
Amasa sazonándose la nave,
Tras embarrar certero su muñón

En el centro espeso de la tarta.

Poco le importa si la grey se harta
Del saco de la saca y el costal:
No le falta a la falsa pluma carta,
Ardid o ley que a la manada parta
El lomo, la cerviz o la moral.


Vivaldi - Credo: Credo in Unum Deum (Advent Chamber Orchestra) / CC BY-SA 3.0


25 de agosto de 2011

Flautistas de la destrucción

Viene el flautista de Solares, siguiendo los trancos del flautista de Pucela, a decir que aumentará los cacahuetes a la ciudadanía simiesca. Pretende olvidar que su flauta tocó al unísono de quienes decidieron romper la vajilla para recomponer ahora un triste plato.

Ni travesera, ni dulce, ni de pan, ni flautín o piccolo: la suya es de Bartolo. Al son de “El manisero” le acompaña el trombón compostelano.

Nosotros, simios quizá también, preferimos cantar o tocar melodía más adecuada a los tiempos que corren.




4 de junio de 2011

Mus memo o consenso de lo mismo

Mira que puedes llegar a ser memo... ¡Con esas cartas! En este juego la mano va de órdago aunque lo calle. Puedes contar y recontar, poner y quitar cifras, papeletas, naipes o sifones aquí y allá. En el fondo, tú y yo sabemos quién ha perdido y quién ha ganado. Sabemos que no se trata sólo de partidos ni de políticos, como te quieren hacer creer en Gurusilandia.

Venga, sigamos con nuestra asamblea virtual, piedra aquí, amarraco allá. ¿Envido a la chica y pares no?

Mira que puedes llegar a ser memo.



17 de abril de 2011

Me importa un comino

Gane el Real Madrid o gane el Barcelona, a mí me importa un ardite, una arveja o, si lo prefieren, un comino. ¿Qué pasa?
 
 

9 de abril de 2011

De copones y otros adminículos: a vueltas con la JMJ

Puede que a uno lo ciegue su falta de fe. En el pecado, dicen, lleva la penitencia. Mas uno ve, no las cosas de la fe, sino aquellas que se le adhieren: a la fe, digo, no a uno.

El otro día llamaba uno la atención sobre algunas incongruencias y puntos oscuros de la bien engrasada maquinaria de la Jornada Mundial de la Juventud, cuyo presupuesto era calificado por los responsables de austero y con garantía de transparencia.

Si echa uno un vistazo a la página abierta para canalizar las donaciones de particulares, uno no entiende cómo puede conjugarse la presunción de austeridad con la pretensión de dotar al evento de todo tipo de ornamentos y vestiduras litúrgicas “lo mejor que sea posible”.  Se aduce el recuerdo de María de Betania para justificar evangélicamente el boato; pero ni Madrid es la Betania del primer siglo de la era cristiana, ni la ostentación es algo que se defienda tan abierta e hipócritamente en los Evangelios.

De este modo, sin contar la imagen de la Almudena, los corporales, los manteles, las cruces para los altares, el atril para la misa de Cuatro Vientos, el amito, la casulla, el alba y el cíngulo para Ratzinger, las albas y cíngulos de los obispos, las dalmáticas de los diáconos, las estolas para quienes den comunión o confiesen (el Retiro se va a convertir en confesonario público), las custodias, los candelabros, el incensario, el portaincensario, el cáliz y la patena que usará Ratzinger, los copones y los cálices para los concelebrantes, serán de nueva factura y, obviamente, “lo mejor que sea posible”. Será el agosto para fabricantes de ornamentos y vestiduras, por mucho que se asegure que unas y otros vayan a parar después “a iglesias jóvenes y necesitadas” de los cinco continentes. Ya se sabe que no sólo de pan vive el hombre, aunque sea pan lo que circunstancialmente más necesite.

Yago de la Cierva, director de comunicación de la JMJ, aseguraba:  “Aún no hay un presupuesto final, visto que en el mercado estamos encontrando precios más bajos”. Será para los uniformes, el alojamiento y la manutención de los voluntarios, para los cuales las donaciones aún no se han cubierto, a diferencia de los corporales, los manteles de los altares y la imagen de 1,8 metros de la Almudena, aunque no se sabe cuánto han costado.

No todo ha de ser tirando a gris. Los organizadores no prometen que alguien vaya a levitar durante el transcurso del magno fiestorro o macrohostión, pero sí que el impacto ambiental se compensará con la compra de créditos de carbono de cinco proyectos sostenibles. Qué majos son. O qué buenas son las madres ursulinas que nos quieren llevar de excursión.



6 de abril de 2011

La Jornada Mundial de la Juventud: a Dios rogando...

Cuando de dinero se trata, las cuentas de la iglesia católica de España a veces no cuadran, sobre todo si andan en juego las  arcas públicas, las donaciones desinteresadas de los devotos y las aportaciones no tan desinteresadas de los patrocinadores (el Estado, recuerden, los agraciará con sustanciosos beneficios fiscales), como sucede con la Jornada Mundial de la Juventud.

Pensando un poco en la oleada de sahumerio y crucifijos que va a asolar Madrid entre el 16 y el 21 de agosto, el geniecillo o, si lo prefieren, el genecillo apóstata que me completa como individuo se ha puesto a hacer números. Los ojos le hacen chiribitas todavía.

Según la información que proporciona la página oficial de la Jornada Mundial de la Juventud, el número de jóvenes inscritos que aportan diferentes cuotas, a 31 de marzo de 2011, asciende a 332.758. Si se calcula sobre un promedio de 100 euros, se estaría ya cerca de alcanzar el 75% que, según Yago de la Cierva, director de comunicación del evento, les corresponde sufragar a los peregrinos. Otras informaciones cifran en dos tercios esta aportación, cantidad sensiblemente inferior a la citada. A esto se le llama claridad y transparencia, por lo que se ve.

Para que se hagan una idea de lo razonable del cálculo, la cuota máxima es de 210 euros y la mínima de 30. Hay que tener en cuenta que los voluntarios tienen un descuento del 75%; pero, también, que el mayor número de inscritos hasta ahora procede de, por este orden, Italia, España, Francia, Estados Unidos, Alemania, Polonia, Portugal, México, Brasil y Canadá. Además, la organización tiene previsto dar alojamiento a 450.000 personas. Como el plazo de inscripción finaliza el 15 de julio, es fácil que se llegue a ese número. Sea cual sea la cantidad que aporten los inscritos, superaría, por tanto, lo previsto en unos milloncitos de nada.

El geniecillo se pregunta entonces: ¿lo que sobre del monto asignado a los participantes se descuenta de las aportaciones de patrocinadores? El genecillo añade: ¿se devuelven donaciones si se consigue cubrir el austero presupuesto? Uno y otro, al alimón: ¿a qué partida se va destinar el dinero obtenido por el merchandising, teniendo en cuenta que se espera la asistencia de unos 2.000.000 de personas? Pregunta esta última nada ociosa: un pin, por ejemplo, cuesta 2 euros; una “botella solidaria” o un ratón, 10.

Algún avieso y radical periodista se atrevió no ha mucho a añadir que las “contribuciones en especies”, como hipócritamente denominan los organizadores a la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, la CAM y el laico Gobierno de Zapatero, doblarán probablemente lo presupuestado. Y eso que “las administraciones no nos van a dar un duro, eso seguro”, dicen que dijo Yago de la Cierva.

Veamos. Los peregrinos que se hayan inscrito, podrán alojarse, si así lo desean, en, aparte de parroquias, albergues, polideportivos, campus universitarios, colegios e institutos, buena parte de ellos de titularidad pública, aunque no se sabe a ciencia cierta cuántos ni cuáles, pues de esto no interesa informar. No cuesta dinero, según parece, mantener un centro público de enseñanza abierto y usar sus instalaciones durante una semana. A este respecto, causa estupor que los medios más decididamente partidarios de la aconfesionalidad no hayan enviado a sus reporteros a hablar con los directores de esos centros para saber cómo y por qué razones les ha tocado o no la china.

En fin: no tenemos estómago para más. Así que ya están ustedes avisados de la llegada de los pitu... perdón: de los peregrinos con su himno y todo. El geniecillo, el genecillo y yo mismo pondremos los pies en polvorosa.


31 de marzo de 2011

Iturrioz al habla

«Comed del árbol de la vida, sed bestias, sed cerdos, sed egoístas, revolcaos por el suelo alegremente; pero no comáis del árbol de la ciencia, porque ese fruto agrio os dará una tendencia a mejorar que os destruirá».

Con no poca mala leche, Iturrioz atribuye a Dios estas palabras. No son mías. Se pueden leer en El árbol de la ciencia de Pío Baroja. La novela, recuerden, se publicó en 1911, de modo que cumple cien añitos. Felicidades.

Don Pío, un hombre extraño, de otro tiempo, no hacía, que digamos, mucho honor a su nombre. Acogido con reticencia por la España franquista, no pudo, no quiso tragar con todo: Julio Caro Baroja, su sobrino, respetó su voluntad de ser enterrado en un cementerio civil. Felicidades.


3 de febrero de 2011

El gobierno S.A.

Tomo el título que leen en cabecera del artículo “Los exministros de Franco en el mundo de las finanzas”, publicado en el número 10 de Cuadernos de Ruedo Ibérico, firmado por Martín García, seudónimo de un grupo de economistas. Corría el año de 1967.

En el artículo, los autores hacían un repaso del trasvase de ex-ministros de Franco a los negocios. De los datos que se proporcionan sólo quiero destacar dos. El primero, de carácter general: 34 de 51 ex-ministros del dictador ocuparon puestos en los Consejos de Administración de sociedades anónimas. El segundo es un caso concreto, especialmente llamativo: José Félix de Lequerica, Ministro de Asuntos Exteriores entre 1944 y 1945, detentaba 15 cargos en el momento de su muerte, que se produjo en 1963.

“Martín García” hablaba, también, del camino inverso: el de los hombres de empresa que pasaban a ocupar altos cargos en la Administración. Y sentenciaba: “La interconexión gobierno-gran capital es un hecho”.

Y sigue siéndolo. Ahora hay partidos políticos. Ahora hay, dicen, democracia. Pero hay cosas que no cambian. Más de un ciudadano puede haberse escandalizado ante los fichajes de Felipe González y Aznar. Si se rasca un poco, se puede comprobar que, por lo menos entre los partidos turnantes (o tunantes), parece práctica habitual el salto de la política a la empresa. Quizá los ciudadanos progresistas consideren este deporte como algo consustancial a la derecha. Ejemplos, no escasos precisamente, no faltan. Pero tampoco faltan entre las filas de los que se llaman progresistas. Esto debiera, creo, ayudar a todos a entender para quién hablaba, quizá, Zapatero cuando prometió no fallar.

Veamos, sin salir de los que fueron ministros, sin especificar el cargo ni hacer historia de otros puestos que tuvieron, sin pretensión de ser exhaustivo (no hago referencia a algunas fundaciones y patronatos), qué ocurre con algunos que estuvieron en los distintos gabinetes de Felipe González. Ocupan cargos, actualmente, salvo error u omisión:

  • Narcís Serra: en Telefónica Chile, Applus Technologies Holdings, Volja Plus, Gas Natural, entre otras empresas.
  • Miguel Boyer: en Red Eléctrica de España y Reyal Urbis.
  • Carlos Solchaga: en Solchaga Recio & Asociados, Bufete Roca & Junyent, Zeltia, Citi Bank, INSSEC, Vitro Cristalglass, Neal Technologies Madrid, Enerma Consultores.
  • Javier Sáenz de Cosculluela: en AERCO (Asociación Nacional de Empresas Constructoras de Obra Pública).
  • Joan Majó: en Techpartners y Baolab Mycrosystems.
  • Javier Moscoso: en la editorial Thompson-Aranzadi.
  • Luis Carlos Croissier: en Repsol Ypf, Adolfo Domínguez, Testa Inmuebles en Renta, Eolia Renovables, Grupo Copo de Inversiones y Eurofocus Consultores.
  • José Claudio Aranzadi: Enerma Consultores, Fundación de Estudios Financieros.
  • Julián García Vargas: en TEDAE (Asociación Española de Empresas Tecnológicass de Defensa, Aeronáutica y Espacio).
  • Juan Manuel Eguiagaray: en EADS-CASA, Arco Valoraciones, Creation, Advising and Development, y Grupo EP.
  • Julián García Valverde: en Consultrans, Imathia.
  • Antoni Asunción: en Acuigroup.
  • Javier Gómez-Navarro: en Aldeasa y MBD Consultores, entre otras empresas.
  • Luis Atienza: en Red Eléctrica de España.
  • Ángeles Amador: en Red Eléctrica de España (la REE parece la joya de la corona: ¿por qué será?).

Teniendo en cuenta que varios de ellos fueron responsables de varias carteras o repitieron, no me digan que 15 es un número irrelevante. Pidámosles, entonces, con ilusión que muerdan la mano de quien les da, o les va a dar, de comer.


18 de enero de 2011

La España de los simios


Frente Democrático de Izquierdas. Fiesta de la Unidad. Madrid, 29 de mayo de 1977


Recuerdo que, muerto ya el dictador, pero no la rabia, en fechas cercanas a las elecciones de 1977, se podía ver en algunos escenarios de Madrid a un tipo simpático, guitarra en ristre, al que apodaban "El Gorila". El apodo le venía, si no recuerdo mal, de uno de los números fuertes que formaban parte de su repertorio: “La danza de los orangutanes”, del conjunto, así se solía decir también entonces, Desde Santurce a Bilbao Blues Band.

Si la memoria no me falla, la última vez que disfruté de las habilidades de "El Gorila" fue en una fiesta del Frente Democrático de Izquierdas. Recuerden, a su vez, los mayores y sepan, por su parte, los no tan mayores, que en 1977, mientras que los valedores, muñidores, turiferarios, corifeos y sátrapas del aparentemente extinto Movimiento campaban a sus anchas (díganlo, si no, los abogados de Atocha, por poner un ejemplo), algunos partidos a la izquierda del PCE no estaban aún legalizados y tuvieron que optar, por tanto, entre el pacto con otras formaciones de izquierda de las comunidades autónomas llamadas “históricas” o crear, para el conjunto del estado español, coaliciones con agrupaciones menores que, en el fondo, fueron el germen, la inspiración o el precedente de Izquierda Unida. Fue el caso del Partido del Trabajo de España y el FDI.

Como no está en mi intención perpetrar un “¿Qué pasó con...?” (igual más de uno o de una, si lo leyera, se sonrojaba, incluido el que firma, o se reía a lo Josep Piqué desde su sillón de Vueling o desde el que le espera, con los brazos abiertos, nunca mejor dicho, en Gas Natural), sino airear, por lo menos, mi educación sentimental, vuelvo a la canción de marras.

“La danza de los orangutanes” era el cuarto corte de Vidas Ejemplares, disco publicado en 1973 por la banda mencionada arriba. Al frente del grupo, mutación de Las Madres del Cordero y heredero, por tanto, del espíritu sarcástico del espectáculo Castañuela 70, figuraba Moncho Alpuente. La letra de “La danza..”, que firmaron Alpuente y Jorge Krahe, decía o dice así:

Antropoides con corbata
y otros con el pecho lleno
de cacharros de hojalata.

Antropoides humanoides
con tendencias esquizoides,
grandes monos con cartera,
gorilas con cartuchera.
¡Pobre Darwin, si viviera!
¡No vive! ¡No vive! ¡No vive!...

Tecnócratas platirrinos,
grandes monos asesinos,
chimpancés consumidores
y mandriles entre flores.

Ahora es un mono gibón
quien preside la reunión,
y promete... -¿Qué promete?-
...aumentar los cacahuetes.

Maniii

Veinte monos con diarrea
reunidos en asamblea,
discutiendo con desgana
el déficit de banana.

Monos que dirigen cine
o fabrican calcetines.
Chimpancés aficionados
al estudio de mercados.

Orangutanes cantantes
de ritmos elucubrantes
y monas de exportación
que van a la Eurovisión.

Cuadrumanos que, a su vez,
hacen todo con los pies,
mientras que el mono desnudo
sufre la ley del embudo.

La humanidad oprimida
por mil simios homicidas,
y Tarzán que no hace nada
por evitar sus monadas.

Nada, nada, nada, nada...


Llevado, quizá, por una afición excesiva o desmedida a la alegoría, iba a decir algo así: “Parece mentira que esto se escribiese hace más de treinta años”. E iba, quizá para reírme un poco de los creacionistas o, si lo prefieren, llevado por una inclinación, no menos exagerada o desproporcionada que la otra, a los juegos de palabras, a barajar “evolución”, “involución”, “revolución”, “regresión” y otras semejantes. Pero, como no quiero abusar de la paciencia de ustedes, lo dejo aquí, en la esperanza de que decidan, por su cuenta y riesgo, dedicar un rato de regocijada meditación al asunto. Se recomienda, para ello, desconectar el televisor.



Nota: La imagen de cabecera procede de la galería de la página www.pte-jgre.com (Asociación por la Memoria Histórica del PTE y la JGRE). Está publicada con una licencia Creative Commons.


8 de diciembre de 2010

Waterboarding

Unos grifos se abren y otros se cierran. El agua que cae hasta casi asfixiarte es un nudo más de la tortura de quienes quieren tu sangre.

Gota a gota de ligaduras que colman cámaras acorazadas. Chorro a chorro porque no basta que te hayan ido desnudando y te hayan atado a la rueda del carro.

Debes más y más porque estás vivo. Eso se paga y, también, el grito que profieres cuando el aluvión se detiene un instante.



1 de diciembre de 2010

Malditos seáis

Maldito seas, Madrid,
tu corte y tu parlamento.
Malditas sean tus leyes
y los que las hayan hecho.

... Se oye cantar a Chicho Sánchez Ferlosio al comienzo del documental que el Foro por la Memoria de Ávila dedica a la exhumación de la fosa de Navarredonda de Gredos. La Memoria, esa cuenta pendiente o patata caliente que tanto escalda, es un decir, pues hace tiempo que mira a otra parte, al gobierno de Rodríguez Zapatero.

Hay muertes más o menos fulminantes, como las producidas por fusilamiento, con ayuda o no del tiro de gracia. Las de los vecinos de Martínez, San Miguel de Serrezuela y otros pueblos de la misma comarca quedan lejos para ojos que miran a otro lado. Mas otras, como la de José Couso, salpican de cerca en la danza macabra que bailan los poderes hasta negar y anegar, también con sangre, las raíces de la democracia. Los párpados se cierran ahora sobre los ojos que no miran y que sólo ven con anteojeras la raya estupefaciente del camino que les han marcado.

Hay muertes más o menos lentas que pueden llegar tras la lenta tortura (no, por favor: aquí no se tortura ni se ha torturado ni, tampoco, en El Aaiún) que ahora se acelera: reforma laboral, picana, bajada de salarios, periquera, congelación de pensiones, silla, parrilla, 420 euros, campana, rebajas de impuestos a empresas, submarino seco, submarino mojado, te vendo un submarino, te vendo un aeropuerto con los ojos vendados y los oídos taponados salvo para la voz del amo... Muerte del Estado del bienestar que nunca acabó de estar y muerte de la democracia. Hay quien lo vaticina.

¿En qué fosa, malditos, vais a echar esta vez los cadáveres?

31 de octubre de 2010

Esperanza Aguirre y la libertad de expresión

Esperanza Aguirre no pasará a la historia como la política más leída pero pudiera ocupar uno de los primeros puestos en el ranking de la doblez o de la hipocresía.

En el affaire Sánchez Dragó, la apelación de Esperanza Aguirre a la libertad de expresión es vergonzosa e indigna, no tanto por el sujeto y sus, al parecer, literarias declaraciones, como por mostrar, una vez más, el doble rasero con que la presidenta de la CAM y quienes como ella piensan defienden las libertades.

Muchos, madrileños o no, se han sentido ofendidos, con razón o no, por las palabras del escritor madrileño, quien se ha visto obligado a aclarar o, mejor, a quitar hierro de una manera un tanto cínica a lo escrito en Dios los cría... En 2004, el servicio de atención al ciudadano de la Comunidad de Madrid registró más de ochocientas quejas por el estreno de la obra de teatro Me cago en Dios en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El autor, Íñigo Ramírez de Haro, es cuñado de Esperanza Aguirre. Ésta envió, unos días después del estreno, una carta a Manuel Hernández de León, presidente del Círculo, en la que manifestaba su indignación por el estreno de “una obra teatral cuyo título es marcadamente hiriente e insultante para una inmensa mayoría de madrileños, a la vez que ofende sus sentimientos más profundos”. No paró ahí el dedo “liberal” de Aguirre, pues ordenó a Santiago Fisas, consejero de Cultura y Deportes, que se reuniera con los responsables del Círculo “para adecuar la participación de la entidad que representa y para evitar incidentes como éste”. Esto es un ejemplo, como se ve, de defensa ecuánime de la libertad de expresión.

No tenemos noticia de que Esperanza Aguirre deplorase o condenase la agresión que sufrieron su cuñado y el actor Fernando Iracena por parte de dos ultras al comienzo de la representación de Me cago en Dios el día 1 de mayo de 2004. Cabe dentro de lo posible que la lideresa disculpase en su fuero interno el ataque como muestra de justificada indignación de dos ciudadanos, como hizo con los abucheos a Zapatero el día de la Fiesta Nacional.

28 de octubre de 2010

Los besaron las balas

Como no he sido ministro ni, tampoco, ocupo un muelle sillón en ninguna academia en el que malgastar mi prestigio a base de bofetadas y, ni mucho menos, cátodos, bitios o papeles difunden lo bien que se me da practicar tantra a mi edad o sofaldar púberes niponas, no tengo empacho de confesar que vengo aquí a enjugar lágrimas.

Las lágrimas son por tantos niños a los que los juegos de poder, cada vez más asentado en la miseria moral más absoluta, ahorran experimentar por sí mismos cuán dura puede ser la existencia.

Las lágrimas son por verme en la necesidad de anotar algunos nombres. Quizá así no los olvide. Lágrimas porque alguno, como el de Nemat Safavi, se me escabulle por los rincones de la memoria.

De esta manera, anoto en este paño de lágrimas el nombre del saharahui Nayam Elgarhi. Aún está, es un escribir, la tinta fresca cuando leo las declaraciones de Avi Dichter. Mientras me digo, popularmente, que cada palo aguante su vela, quien se pica ajos come, ¿los ricos también lloran?, súbitamente me llegan, arrancadas de un recoveco purulento, quemándolo todo como fósforo blanco o plomo fundido, las imágenes y los nombres de dos hermanas palestinas, dos niñas, Lama Hamdan y Haya Hamdan.

Haya Hamdan, Lama Hamdan, Nayam Elgarhi... Y tantos otros niños a los que besaron las balas.

5 de octubre de 2010

Las mejores manzanas podridas

Déjense de pamplinas. Platón y Aristóteles lo tenían más claro que todos ustedes: ni unos pocos escogidos por razón de fuerza o por el oscuro designio de dioses inexistentes, ni los más ricos, son los mejores. No es, por tanto, condición suficiente para bien gobernar, o pretenderlo, tener poder.

De modo semejante, producir beneficios no significa necesariamente crear empleo, ni toda riqueza es riqueza transitiva de la que se nutre o aprovecha un país.

Poderes fácticos como la prensa o la cabeza enmarañada del empresariado han estado vapuleando a los representantes de los trabajadores y a los trabajadores mismos, mientras han tratado con guante blanco a la cabeza vicaria del segundo. Ahora se anuncia el cambio de cabeza en una maniobra de afeite o maquillaje que a duras penas eliminará el hedor. Si Díaz Ferrán era lo mejor que tenían los empresarios, lo más representativo, el olfato, la inteligencia, o ambas cosas, les fallaron. Uno se pregunta, entonces, cómo puede ser lo peor.

Sacando del cesto las manzanas podridas, sin enseñarlo demasiado, no sea que se vea cuántas más hay, acaba de saltar a la palestra pública el caso de José de la Cavada, director de Relaciones Laborales de la cúpula (permítaseme la metáfora, pues también en los palacios infernales pueden imaginarse abovedamientos) empresarial, es decir, de la CEOE. La actuación de este señor puede entenderse como algo aislado, una manzana podrida de la que conviene deshacerse para que no contamine. Sin embargo, nada impide que se entienda como significativo y hasta sospechoso el hecho de que en la CEOE se sabía qué estaba el tal Cavada haciendo, más allá de proponer, como hizo en marzo, un contrato para jóvenes sin prestación por desempleo, cuotas empresariales o indemnización por despido.

Déjense de pamplinas, vayan a otro perro con el hueso. Dedíquense a sus negocios sin ponerse la máscara de salvapatrias. Nos apretaremos el cinturón, si hace falta, mientras las huelgas llegan tarde.

4 de agosto de 2010

Irán: cal y arena

Nada voy a decir sobre el supuesto atentado contra Ahmadineyad. Tampoco, gran cosa sobre el potencialmente mortífero juego de ajedrez montado por la cuestión nuclear, ahora que el avance de los peones en la llamada geopolítica hace pensar que el Imperio, que dice haber puesto fin a la guerra de Irak, prefiere usar una táctica más segura para seguir campando por Oriente Medio.

Es algo mucho más sencillo, quisiera creer. Hace unos días especulaba sobre el destino de Mohammad Mostafaei, quien, al parecer, se encuentra a salvo en Turquía, es decir: en el exilio. No tendrá la misma suerte Sakineh Mohammadi Ahstiani: Irán ha rechazado la oferta de Lula de conceder asilo a la condenada a muerte.

Qué extraño este mundo. Qué extraña danza sobre los escaques: los socios de Ahmadineyad en el enriquecimiento de uranio le tiran un poco de las barbas...

Vuelvo al asunto, disculpen la digresión: hablaba el otro día del horror sin fondo de lapidaciones y sogas. Si lo que publicó The Guardian el 30 de julio es cierto, a Sakineh le aguarda la horca.

30 de julio de 2010

Otra vez, Irán: desaparecido el abogado de Sakineh Mohammadi

Detrás de las lapidaciones, detrás de las grúas de las que penden, ahorcados, jóvenes que fueron condenados a muerte por cometer, supuestamente, delitos cuando eran menores de edad, hay un horror que a veces no toca fondo, porque quizá es condición del horror no tenerlo.

Detrás de la soga que aguarda a Ebrahim Hamidi y otros, detrás de las piedras que esperan, en no sé qué limbo o aire, el momento de caer sobre el cuerpo enterrado de Sakineh Mohammadi, hay, también, un clamor que no se oye bien y, sobre todo, un puñado de locos que defienden los derechos humanos en el infierno. Entre esos locos hay abogados.

Seguro que ustedes conocen el caso de Sakineh. Es probable que, cuando menos, hayan puesto su firma en cualquiera de las campañas promovidas en su favor. Sin embargo, quizá no sepan que un tal Mohammad Mostafaei es su abogado. Quizá no sepan, tampoco, que Mostafaei defiende a Ebrahim Hamidi y a unas decenas de jóvenes condenados a muerte en Irán.

El día 24 de julio, después de cuatro horas de interrogatorio, Mohammad Mostafaei desapareció. Las autoridades iraníes se presentaron en la oficina o despacho de Mostafaei con una orden de arresto. Como no lo encontraron, detuvieron a la mujer y al cuñado.

Es probable que Mostafaei haya pasado a la clandestinidad. Es posible que el guardián del infierno haya trazado un plan macabro para que todo el mundo crea eso.

Hay un pequeño clamor por la familia de Mostafaei y por el mismo Mostafaei. Como de ello ha escrito Juan Carlos en el blog Nemat Safavi, les ruego que vayan allí, lean lo que se ha escrito, si les interesa o apela a su curiosidad, y decidan.

Ya sé, ya sé: el verano, la Roja, los toros, la reforma laboral, la crisis...