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13 de mayo de 2009

Bhopal, 1984


El cadáver de un niño, casi un muñeco de porcelana sucia. Uno de los diez mil peones de un juego de masacre en el que los jugadores echaban las suertes lejos. Los dados, isocianato de metilo y cianuro de hidrógeno, dieron vueltas en el cubilete de una planta productora de pesticidas de la Union Carbide. Los jugadores, como tú o como yo, no pondrían una fábrica así al lado de su casa. Para eso está la India.

La mano que limpió de polvo el rostro se dispone, quizá, en un rasgo de misericordia, a cerrar los ojos cegados ya para la vida.

Fue hace más de veinte años. No sé si procura tranquilidad o produce congoja saber que difícilmente puede pasar esto aquí, en la orilla de la mesa desde la cual se lanzan los dados al tablero.


18 comentarios:

  1. Realmente acertado. Así funciona, mueren los esclavos lejos y obtenemos beneficios.

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  2. Respondiendo a tu contestación del comentario anterior... ¿de verdad crees que te leería si pensase que no escribes como un auténtico genio?... anda hombre, como si yo quisiera perder el tiempo :P

    No eres tú quién adora al reloj de arena llamándolo Titán, sino quien disfruta de la verdadera grandeza del tiempo en estado puro. Y de ahí mi comentario. Aunque también, releyendo, creo que me quedó de lo más críptico... a perdonar, no siempre estoy despejado. De hecho pocas veces ;)

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  3. La foto es estremecedora, produce dolor desde el vello hasta el intestino. Además de estar de acuerdo con lo que escribes y con lo que nos haces pensar, te aplaudo la valentía de colgar esta foto-denuncia. Además, también, de estar de acuerdo con lo que dice Dezaragoza yo me pregunto: ¿Y nosotros, señores de bien, clamando aquí contra la píldora poscoital? Pecata minuta.

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  4. Dezaragoza: no hay nada que perdonar. Nos pasa a todos. De hecho, si vamos a mi último comentario me doy cuenta de que parece un poco agrio. Es cierto que te conozco más directo; pero tiempo al tiempo. Además, estas cosas animan un blog, ¿no es cierto? Un poco de controversia real o fruto del momento. Se habla y ya está, en el mejor de los casos.

    Vamos a lo que decís sobre el escrito de hoy, que no es de hoy, sino del año pasado. Y es que el asunto me conmueve y me acibara. Eduardo Galeano escribió esto, que es un texto de referencia cuando doy bachillerato: "El precario equilibrio del mundo, que rueda al borde del abismo, depende de la perpetuación de la injusticia. Es necesaria la miseria de muchos para que sea posible el derroche de pocos. Para que pocos sigan consumiendo de más, muchos deben seguir consumiendo de menos."

    Y aquí estoy, cómodamente sentado, con una cervecita a mano. Veo fotos como estas y leo cosas como los datos que menciono en el artículo y me siento como un desalmado. Y, además, sé que estoy haciendo demagogia si digo que yo también tengo la culpa. Mierda de civilización... Más demagogia.

    Juan: la imagen tiene tantos años como puede deducirse de la fecha. No es valentía, es amargura y vergüenza.

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  5. Pues para que te sientas acompañado en la culpa y en la demagogia yo también entono el mea culpa por todas las situaciones de injusticias. Y ahora, Juan Carlos, si me disculpas diré que me recuerda esto a un acto de contrición de la Comunidades de Kiko Argüello pero laico.

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  6. ¡Por Tutatis! ¿Dónde está el druida confesor: necesito un poco de pócima mágica?

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  7. Pues, desgraciadamente, estas imágenes cada vez se ven menos... ¡Calma, que no me he vuelto loco! Lo que quiero decir es que se impide tomar estas fotos alegando el derecho a la intimidad de las víctimas. Comenzó tras el 11-S, siguió con la guerra de Irak y ahora prácticamente en todo el mundo se censuran estas imágenes. ¿Derecho a la intimidad u ocultación del lado criminal de nuestra civilización para que tengamos la conciencia tranquila?

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  8. La verdad es que hoy sirven las dos: la imagen, que genera la inquietud primera, esa primera frase con la que procuramos justificarnos; y el texto, breve, directo, casi un camino para que la declaración no se extravíe. Yo hay días que miro el mundo y no entiendo por qué nos aferramos tanto a él.

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  9. Pues lo lamentable es que esto sigue pasando claro que mucho más discretamente (hasta que pete, claro). No sólo en India, sino también en África, Sudamérica y, sobre todo, en China. Me viene a la cabeza los residuos altamente tóxicos que exporta Alemania a países como Indonesia o Camerún. Por lo visto hay un comercio exportador de productos tóxicos que alucinaríamos. Y no me refiero a ese de la Camorra napolitana que denuncia Sabiano en Gomorra. Éste es del todo Legal. Al dinero, a esos como tú y como yo que quizá tengan hijos y padres y amigos, no les importa mandar al carajo a miles de vidas humanas o llenar de mierda radiactiva, pútirda y tóxica un montón de rincones del planeta. A esos los únicos números que les interesan son los de sus dividendos bancarios.

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  10. PD. Pitinglis de mis post lo puedes traducir con el botoncillo de google que hay a la derecha. Con lo puesto que estás en estas cosas técnicas...

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  11. Como digo en otro lado, Froilán, la imagen resume o simboliza la magnitud de la catástrofe. Esa primera frase en cierto modo nos descalifica; pero es necesaria por lo menos para darnos cuenta de que estamos demasiado cómodos.

    Santi: son muy pulcros ellos: la mierda lejos. Lo malo es que los votamos. No se me ha ocurrido lo del traductor, es que tienes muchos cacharritos y uno se pierde. De todas formas, no traducen muy bien que digamos.

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  12. Vecino: la distancia que separa el morbo y el sensacionalismo del documento es a veces muy pequeña. La diferencia depende en buena parte de la intención y del contexto. La imagen puede encontrarse en bastantes blogs ecologistas y solidarios.

    Por otra parte, resulta bochornoso, actualmente, ver cómo se da pábulo a una obscena treatralización de una intimidad hipertrofiada (más valdría inventar y decir subtrofiada)y, a la vez, se rasgan muchas vestiduras cuando el espectáculo alcanza a convertir la desgracia en un documental gore.

    Pero yo no soy Nieves Herrero, por poner un ejemplo. Sí: ya sé que no pretendías decirme algo así.

    Esta civilización tiene una mano, por lo menos, tinta en sangre. Aunque muchas veces, o la vez, se las lava.

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  13. Sentí asco, no hacia el muerto, sino hacia los vivos.

    Cuánta maldad se puede llegar a desatar por el capricho de hacer girar a esta rueda que acabará aplastando a los más vulnerables. Eso da asco.

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  14. Y los vivos, Solsiyonya, quizá rezan, los que saben, para que no les toque algo así.

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  15. La imagen es dura. Coincide que es de las primeras catástrofes industriales de las que tengo conciencia (antes creo que no me había fijado mucho). Y tengo grabado como iban colocando cadáveres, uno al lado del otro, sin parar, en la calle, envueltos en mortajas improvisadas con sus propios harapos.
    Y desde ese momento tengo clarísimo que la vida de un pobre carece de valor. Que la salud de un pobre es algo superfluo. Que los pobres no son personas para los ricos, sólo desagradables estorbos, anecdóticas minusvalías, perdedores profesionales, sucias molestias que vuelven limpio el dinero.
    Salu2

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  16. Markos: creo que lo que dices es cierto. No sé si has leído la cita de Galeano que hago en un comentario anterior.

    Gracias por asomarte.

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  17. Anonymous14/6/09 3:31

    REALMENTE LA IMAGEN MUESTRA LA MAGNITUD DE LA TRAGEDIA. NOSOTROS EN CUALQUIER PUNTO DE TRABAJO DEBEMOS EXIGIR, COLABORAR Y SER PARTE DE LA SEGURIDAD.

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