12 de febrero de 2017

Regresión

Cuando uno se pone a recordar, el caprichoso juego de la memoria empuja a veces a buscar un lugar sin lugar que no sea un hueco o un vacío ni, tampoco, una fotografía móvil en que los colores luzcan más o menos vivos de lo que fueron.

Entonces, en un recoveco, es un decir, puede toparse uno con la nostalgia de lo que no fue consciente y de cuya existencia, por tanto, puede dudarse o, cuando menos, anotarse en la cuenta de la ficción.

Con estas premisas, digo que he sentido o he soñado con el calor que me llegaba por el cordón umbilical. El espacio que no ocupaba mi feto, alumbra para que vea mejor, permitía apreciar la sonrisa, leve como ala de pajarillo, de la criatura que sería, más adelante, arrojada al mundo.

2 comentarios:

  1. Sigue perpetrando "Regresiones", que llenan de calidez, a quienes tambien las hemos sentido..."leve como ala de pajarillo", un fuerte abrazo

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