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24 de enero de 2014

Devociones

Recios tiempos estos que lenifican la fe inmarcesible y el pulso firme con que me anudo la corbata. A un impulso del corazón, abro la ventana para dirigir una sencilla mirada al cielo y que la luz, no tan pura como tu beatífica expresión, me permita gozar de esta conteniendo un grito de agradecimiento y de amor por no escandalizar a quien ronde el despacho.

Pues tú me señalaste y has trazado el camino, e intercedes para que las penas de los que vivimos sin vivir en nosotros se conviertan en alegrías. Sabes que no siendo llamado para el retiro del claustro, sino para el mundo, no dejo de rezar mis devociones, que son hartas, y de juntarme con los buenos siempre. Por eso te pido humilde me muestres el ángel y su dardo de oro largo...

-Ministro...
-¿Qué ocurre?
-Ya está todo arreglado...
-¿Cómo?
-Acabo de hablar con el jefe de la UIP...
-¿Sí? ¿Qué ha dicho?
-El equipo está al llegar...
-¿Con todo?
-Con todo: porra y HK incluidas. Usted irá en el tercer furgón.
-¿La manifestación es autorizada?
-Creo que no.
-¡Jesús! Se van a enterar esos violentos itinerantes.




4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Cierto. Aunque los tiempos revueltos empezaron hace tiempo, pero no se veía en la superficie. Primero fue el desarme ideológico a cambio de las migajas de un paraíso artificial.

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  2. ¿Se olvidó la cisterna con manguera?

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    1. Ja, ja, ja.

      No cayó en la cuenta o, quizás, estaba soñando con los cañones de sonido que dicen van a sustituir las balas de goma en Cataluña.

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