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11 de octubre de 2009

Pena de muerte


Romell Broom cuenta los pinchazos que, en brazos, manos y tobillos, le han dejado los matarifes o verdugos encargados de su ejecución. Quizá en cada pinchazo vea la faz de una muerte que no llega porque se ha entretenido por el camino a dibujar un paisaje de agujas y sangre. Quizá no entienda que sus venas se nieguen, tras veinticinco años de espera, a colaborar con el sinsentido de un castigo incapaz de acabar, como pretende, con el crimen.

El Estado de Ohio lo condenó a la pena capital por secuestro, violación y asesinato. Romell Broom espera. A Broom quizá no le importe que en Irán se lapide a homosexuales y a quienes cometen adulterio. Broom puede que no sepa que se sigue ejecutando a menores en Arabia Saudí, Irán, Sudán y Yemen. Ni siquiera sabrá que en España hay quien reclama la pena de muerte para crímenes como los que le han llevado al corredor. Seguramente, no se pregunta qué tribunal en el mundo, por qué causa, por cuál delito, condena a más de mil millones de personas a pasar hambre y a morir de inanición a varios miles cada día.

Ayer, en fin, se celebró el Día Internacional contra la Pena de Muerte. Seguramente, Romell Broom, ignorante del evento, observaba con aprensión sus brazos, sus manos y sus tobillos convertidos en una flor cárdena, el lirio de la tortura. Quizá tema ahora que se repita la danza de las agujas por su cuerpo abriendo en los rincones espejos en que la muerte haga muecas sin encontrar su verdadera cara.

11 comentarios:

  1. El relato de lo sucedido es espeluznante. Es evidente que los culpables merecen un castigo pero no creo que esté en la pena de muerte, entre otras cosas porque, como has dicho, no cambia absolutamente nada. Esos que dicen que con la pena de muerte los asesinos en potencia se lo pensarían dos veces creo que no saben muy bien lo que dicen.

    Un saludo, Cypher

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  2. Complicado tema este que expones. Yo en principio estoy en contra de la pena de muerte, pero también estoy en contra de que las penas se recorten con tanta ligereza...

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  3. La pena de muerte no es algo que se pueda juzgar desde la razon. Es algo que sale de las visceras.

    Realmente un tipo que lleva a cabo violaciones, asesinatos en masa y demas atrozidades, merece volver a la sociedad ? La cadena perpetua no es una forma de matar a una persona en vida ?

    Algun miembro de nuestra sociedad lo reinsertaria ? No somos un tanto hipocritas pronunciandonos contra la pena de muerte cuando muchos de nosotros no dudariamos en aniquilar al violador de nuestros hijos ? Que hariamos nosotros realmente si fuesemos los familiares de las victimas ?

    Son muchos los interrogantes, y desde la distancia emocional me pronuncio en contra de quitarle la vida a nadie aunque en ocasiones me pida el cuerpo darle matarile a determinados individuos.

    Desde luego, la pena capital no va a evitar mas crimenes ni mas violaciones. De hecho hay Estados que la tienen vigente y eso no ha solucionado nada el problema de raiz. Sigue habiendo crimenes horribles.

    Sinceramente me hago un lio cuando me planteo estas cuestiones.

    Un saludo y gracias por permitirme opinar en este espacio.

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  4. He leído lo relatado por Romell Broom. Le he dado muchas vueltas y he encontrado en el texto algunas señales para mí muy claras. Los propios funcionarios, sin ser enfermeros, habrían podido encontrar la vena. Además, salvo error de traducción, buscar una vena de vía en el tobillo es sencillamente buscar la manera de no encontrarla (además con un 20, donde por lo fino de la vía se requeriría un 24 o una de pediatría), igual que buscarla en una zona con hematoma (en el pie el lugar indicado es el empeine).

    Finalmente a la única conclusión razonable a la que llego es que el equipo de enfermería realizó correctamente su trabajo: no colaborar para sesgar una vida.

    Supongo que cumplida la semana esta vez sí lo ejecutarían. Triste.

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  5. Ojo por ojo, y el mundo se quedará ciego, que dijo Gandhi, a quien por cierto nadie le dio el Nobel de la Paz. Es tan simple que asusta. Hay gente que cree en dioses por pura fe, sin razón. Yo creo en el NO a la pena de muerte. Por que ni creo en dioses ni en que cada uno pueda serlo.

    Carpe Diem

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  6. No hay mejor alegato contra la pena de muerte (y no había mejor día para ello)que la carnicería que se ha hecho con este tal Romell, cuyo nombre ya es signicativo. Si no recurdo mal, antes existía una legislación que decía que si fallaba la ejecución el reo no podía volver a ser ejecutado. Supongo que se derogó.
    Es cierto como dice Alfonso Carlos, que seriamos cabaces de matar al violador o asesinos d nuestros hijos. La venganza y del dolor derriban tods las barreras morales. Para eso está la ley, para organizar y sistematizar la venganza social y que la vida no sea una jungla. Por eso hay que desconfiar de esos movimientos que piden endurecer los castigos cada vez que los medios de comunicación nos anuncian un crimen más o menos repugnante (Léase Mari Luz)

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  7. Pena de muerte sí, pena de muerte no ¿Dilema? Ninguno. La respuesta es obvia. De nada sirve la pena de muerte y EEUU es un claro ejemplo de ello (por mencionar algún país). Claro está ninguno de los aquí presentes perdonaria al asesino/violador de un hij@, herman@, etc; pero eso, para mí, es un tema a parte, algo más escabroso (o como se diga)

    Por otra parte, y en relación a lo que dice Juanjo, estaría bien terminar con esa manía de recortar penas por buen comportamiento y meternos en la cabeza que hay ciertas personas que no se pueden reinsertar en la sociedad. Fíjate sino en este caso .

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  8. Tienes un pequeño guiño en mi post de hoy:

    http://juanjoyraquel.blogspot.com/2009/10/no-llames-al-tecnico-lo-arreglo-yo.html

    Si te apetece, allí te espero.

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  9. Dos veces electrocutado en el mismo año!! como se nota que no es la Seguridad Social Española la que gestiona esa lista de espera!!
    bien tras este lapso cabestro (perdón)

    Tengo que decir que yo no quiero que haya pena de muerte ni para mi asesino. Otra cosa es que en caliente sea capaz de partir por el medio al que haga mal a un ser querido.

    En el año 2008 hubieron 2390 ejecutados en el mundo (del 2009 no he encontrado el dato).

    Aún admitiendo la aberración de que una institución pueda quitar la vida incluso a alguien que no merece el título de persona, cuantos errores hubo en esas 2390 sentencias?
    Y si el error se comete conmigo, contigo, con él, con el que está a favor de la pena de muerte o con el que la promulga?

    Y además como bien se dice, de qué sirve?

    Salu2

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  10. Saco un rato para corresponder a vuestras palabras y, por supuesto, agradecerlas.

    Cypher te devuelve el saludo, Mr. Brightside. Y añade que está de acuerdo con lo que dices.

    Son dos cosas distintas, Juanjo. Que la pena sea proporcional al delito es algo de libro. Que la pena sobrepase los límites de los derechos humanos, aun en casos de delincuentes abominables, es algo que no puedo defender. Lo expresa muy bien Markos: "Yo no quiero pena de muerte ni para mi asesino". Que, quizá, haya que revisar recortes a los que te refieres, podría estar de acuerdo si se atiende, para todo delito, a lo que decía sobre la proporcionalidad. Esto, obviamente, va más allá del asesinato o la violación, por ejemplo.

    Alfonso Carlos: bienvenido, gracias por venir y, si es el caso, por regresar: este camino está abierto a tus pisadas. Te comprendo; pero no estoy completamente de acuerdo contigo. Hacer leyes y aplicarlas no puede ser una cuestión de vísceras o la sociedad se convertiría en una jungla. Desde este punto de vista, no me parece hipocresía, por lo menos no de una manera absoluta, estar en contra de la pena de muerte y verse, en un arrebato, actuando de manera contraria: es muy fácil, y muy peligroso, que las vísceras ocupen el lugar de la razón. Puedo entender, aunque no lo comparta, que la familia de, por ejemplo, Mariluz, pida se revisen las leyes y se vuelva a la cadena perpetua. Pero no me pondré nunca en el lugar de quienes han creado el Facebook que enlazo en el escrito. No me incluyo en ese "nosotros" al que te refieres. Si las circunstancias me llevasen a ello, no dejaría de ser un homicida, por muchos atenuantes que ese "nosotros" hallaren.

    La verdad es, Dezaragoza, que pensé en algo parecido a lo que aclaras o explicas. Extraña manera de objetar, ¿no? Mejor hubiera sido que cogieran al toro por los cuernos y se hubieran negado a coger la hipodérmica.

    Claro, Adolfo:y menos si esos dioses actúan como locos furiosos.

    Cierto, vecino. No sólo desconfío, sino que me dan miedo estos apóstoles de Lynch. Habría que preguntarse, además, por muy dolorosos y repugnantes que sean ciertos crímenes, por qué se habla tanto precisamente de ellos.

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  11. Aunque me pregunto para qué, vengo de hacer eso que llaman ping.

    Kir: el perdón es otra cosa. Lamentablemente, no todo el mundo puede ser reinsertado. Preguntémonos, a este respecto si, realmente, el sistema penal se orienta hacia la reinserción.

    Juanjo: ya he pasado y me ha encantado. Ahora bien, te advierto, aunque no tenga nada que ver, que lo próximo que se lea en este blog puede que no te guste.

    ¿De qué sirve, Markos? No para acabar con los crímenes, sino para apartar al criminal y tranquilizar, muchas veces en falso, las conciencias. Apuntas antes a uno de los argumentos, y no de menor peso, contra la pena de muerte: el error. Por lo que se lee, no es tan infrecuente.

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